Han ocurrido milagros grandes en nuestra iglesia luego de comenzar a experimentar el poder de la Sangre de Jesús. Sin embargo, hoy me quiero referir a uno que me ha llamado profundamente la atención. Se trata de Cecilia. Cecilia es miembro de nuestra iglesia hace un poco tiempo. Hace aproximadamente 2 meses le había detectado un cáncer maligno en su cuerpo. El Domingo 6 de Abril, posterior a la predicación de la Sangre de Jesús, nos llevó a orar por los enfermos. Entre ellos estaba Cecilia.

El día martes ella debía acudir a su operación para extirpar el cáncer. Sin embargo, cuando ella llegó a su operación, luego de los chequeos de rutina su doctor tratante le dijo que no entendía lo que había pasado, porque ya no lo tenía. El poder del Espíritu Santo a través de la Sangre de Jesús tiene el poder para destruir el cáncer en nuestros tiempos. Podemos decir que la revelación que Dios da no es conocimiento para envanecerse, sino todo lo contrario, como decía el Apóstol Pablo “es poder de Dios”

Ese día tambien, Victoria, otra hermana de nuestra congregación se encontraba con una tendinitis en su brazo, y cuando fue la oración por los enfermos, también fue sana de su enfermedad. Dios está vivo, y obra en la Iglesia cuando se honra la sangre de Jesucristo. Espero publicar muchos más testimonios de esta índole, porque esto es la demostración del Poder de Dios, y de que la gloria de Dios comienza a caer en la Tierra cuando nos decidimos a vivir guiados por el Espíritu Santo. Toda la adoración sea a Jesús: Nuestro Maestro Sanador. Y al Espíritu Santo quien actúa con el Poder de Dios a través de la sangre de Cristo